Sexología
Deseo sexual · vaginismo · dolor · orgasmo · erección · eyaculación · ansiedad sexual · autoestima sexual · sexualidad en pareja · placer
Terapia sexual basada en la evidencia para comprender qué está ocurriendo, reducir la presión y ayudarte a disfrutar de tu sexualidad de una forma más libre y satisfactoria.
¿Cómo trabajamos en terapia sexual?
Muchas personas llegan a consulta después de haber pasado mucho tiempo preguntándose “¿por qué me pasa esto?”.
Quizás has intentado relajarte, no pensar demasiado, buscar información en internet, probar cosas diferentes o simplemente esperar a que el problema desaparezca por sí solo. Sin embargo, cuanto más intentas que todo “funcione”, más pendiente estás de si lo estás haciendo bien y más difícil resulta disfrutar.
Es frecuente pensar que una dificultad sexual significa que algo no funciona bien en ti, que has perdido el deseo, que deberías disfrutar más o que tendrías que responder de una determinada manera. Pero la sexualidad no funciona como un interruptor que podamos encender cuando queremos. En ella influyen nuestras emociones, pensamientos, experiencias, relaciones, expectativas, aprendizajes y también factores físicos.
En terapia sexual trabajaremos para comprender qué está ocurriendo y qué puede estar manteniendo la dificultad. A veces encontramos miedo al dolor, ansiedad por el rendimiento, presión por llegar al orgasmo, preocupación por mantener la erección, inseguridad con el propio cuerpo, dificultad para comunicar lo que nos gusta o una sexualidad que ha terminado convirtiéndose en una obligación.
Cuando el sexo se convierte en una prueba que tienes que superar, es muy difícil que siga siendo un espacio de placer.
Por ejemplo, después de una experiencia de dificultad con la erección puedes empezar el siguiente encuentro pensando “espero que no vuelva a pasar”. Si has sentido dolor, puedes anticipar que volverá a doler. Si llevas tiempo sin deseo, puedes empezar a preocuparte cada vez que tu pareja busca intimidad. Poco a poco, la atención deja de estar en las sensaciones y el placer y empieza a estar en comprobar si todo está funcionando correctamente.
Durante el proceso iremos identificando estos patrones y aprenderás a relacionarte de otra manera con tu sexualidad. Dependiendo de tu situación, podremos trabajar mediante psicoeducación, ejercicios terapéuticos, exposición progresiva, conocimiento corporal, comunicación sexual, gestión de pensamientos y emociones o ejercicios para realizar entre sesiones.
Nunca tendrás que realizar ninguna práctica sexual durante la consulta. Las sesiones son un espacio de conversación, evaluación y trabajo terapéutico, y cualquier ejercicio relacionado con la sexualidad se plantea para realizar fuera de consulta, respetando siempre tus límites y tu ritmo.
Mi objetivo no es enseñarte cómo “deberías” vivir tu sexualidad, sino ayudarte a comprender cómo quieres vivirla tú, reduciendo el miedo, la exigencia y la presión y construyendo una relación más saludable con tu cuerpo, tu deseo y tu placer.

.png)