TERAPIA DE PAREJA
Comunicación · conflictos · confianza · infidelidad · celos · intimidad · sexualidad · convivencia · dependencia · crisis · toma de decisiones
Un espacio para comprender vuestra relación, cuidar vuestro vínculo y construir una forma de relacionaros saludable y con sentido
Trabajamos con parejas y vínculos afectivos desde una mirada inclusiva y libre de juicios, independientemente de vuestra orientación sexual, identidad de género o modelo relacional: parejas heterosexuales, homosexuales, bisexuales, relaciones abiertas, poliamor y otras formas de no monogamia consensuada.
No partimos de cómo “debería” ser una relación. Partimos de cómo queréis que sea la vuestra.
La terapia de pareja en Santapsique
Hay momentos en los que una relación empieza a convertirse en un lugar de tensión en vez de refugio. Discutís por cosas diferentes, pero la sensación al terminar es siempre la misma. Uno intenta acercarse mientras el otro se aleja. Dejáis pasar determinados temas para no discutir. O quizá os queréis, pero ya no sabéis cómo encontraros.
En Santapsique entendemos la terapia de pareja como un espacio en el que poder detener esa dinámica y mirar juntos qué está ocurriendo. No buscamos culpables ni decidimos quién tiene razón. Trabajamos con la relación y con la forma en la que las personas que la componen se relacionan entre sí.
Nos interesa comprender qué ocurre cuando aparece un conflicto, cómo os comunicáis, qué necesitáis y no estáis pudiendo expresar, qué heridas se han ido acumulando, qué hace que determinadas discusiones se repitan y qué aspectos de vuestra relación todavía funcionan y merece la pena fortalecer.
Nuestro enfoque
En Santapsique trabajamos desde un enfoque integrativo de terapia de pareja. Esto significa que no utilizamos una única herramienta para todas las relaciones, sino que integramos diferentes modelos y estrategias terapéuticas en función de lo que esté ocurriendo y de lo que necesitéis.
Nuestro trabajo incorpora herramientas procedentes de modelos reconocidos en terapia de pareja, como el Método Gottman y otros enfoques integrativos, pero no necesitas conocer sus nombres ni saber nada sobre psicología para empezar. En la práctica significa algo mucho más sencillo: primero entendemos qué os está pasando y después trabajamos sobre ello.
Podremos abordar vuestra manera de comunicaros, cómo gestionáis los conflictos, la conexión emocional, la confianza, los límites, los acuerdos, la intimidad, la sexualidad o aquellos patrones que hacen que acabéis una y otra vez en situaciones que ninguno de los dos desea.
Y la terapia no termina cuando acaba la sesión. Parte del proceso consistirá en llevar lo aprendido a vuestra relación cotidiana, probando nuevas maneras de comunicaros, responder ante los conflictos y cuidar el vínculo.
No queremos enseñaros a tener una relación perfecta. Queremos ayudaros a construir una relación en la que podáis sentiros escuchados, respetados y capaces de afrontar juntos aquello que os ocurre.
Cada relación es diferente
Para nosotros es importante no partir de la idea de que existe una única manera correcta de tener una relación.
Trabajamos con parejas heterosexuales, parejas LGTBIQ+ y relaciones no monógamas consensuadas, incluyendo relaciones abiertas y poliamorosas.
En cada caso tendremos en cuenta vuestra realidad, vuestros acuerdos y vuestra forma de entender el vínculo. En relaciones no monógamas, por ejemplo, podremos trabajar también la gestión de los acuerdos, los límites con otros vínculos, los celos, la seguridad emocional, la comunicación o las diferentes necesidades de las personas implicadas.
No vamos a juzgar vuestro modelo de relación. Vamos a trabajar sobre cómo está funcionando para vosotros.
¿Cuándo puede ayudarnos la terapia de pareja?
No hace falta esperar a que aparezca la palabra ruptura. Podéis acudir porque discutís constantemente, porque apenas discutís pero os habéis distanciado, porque ha ocurrido una infidelidad, porque existen celos, porque vuestra sexualidad ha cambiado, porque no conseguís llegar a acuerdos o porque estáis atravesando una etapa que ha puesto vuestra relación patas arriba.
También podéis venir simplemente porque sentís que algo entre vosotros ya no está funcionando como antes y no sabéis cómo recuperarlo.
Y hay parejas que llegan con una pregunta diferente “¿queremos seguir juntos?”. La terapia tampoco va a responder esa pregunta por vosotros. Podemos ayudaros a comprender qué está ocurriendo para que podáis tomar esa decisión con mayor claridad.
Pedir ayuda no significa que vuestra relación esté rota. Significa que lo que está ocurriendo os importa lo suficiente como para intentar comprenderlo.
¿Y si mi pareja no quiere venir?
También podemos trabajar contigo. Aunque la otra persona no participe en las sesiones, podemos explorar cómo estás viviendo tú la relación, qué patrones se repiten, cómo reaccionas ante determinadas situaciones, qué necesidades tienes, qué límites necesitas establecer y qué aspectos dependen de ti.
Cambiar nuestra manera de responder puede modificar determinadas dinámicas relacionales, aunque no podamos controlar lo que hace la otra persona.
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